estafadores de jois

Estafas románticas en línea: un aviso tranquilo para cuidarnos
Por Alexa Capote, Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
Últimamente han salido varios reportes sobre estafas románticas que siguen circulando en redes sociales, apps de citas y mensajes directos.Solo para que estemos más atentas y atentos, porque estas cosas afectan sobre todo a quienes buscan conexión real en un mundo que a veces nos deja sintiéndonos más solas.
Los perfiles típicos que usan: un hombre atractivo, millonario o con buena posición, mayor, padre soltero, viudo… Empiezan con mensajes cariñosos, promesas rápidas de amor y planes a futuro. Poco a poco piden dinero por «emergencias» (enfermedades, viajes, aduanas, etc.). Muchos de estos perfiles falsos se manejan desde África Occidental o del norte, y aprovechan la soledad o la necesidad de afecto para ganar confianza.
En 2025, la Operación Contender 3.0 de Interpol (julio-agosto) llevó a la detención de 260 sospechosos en 14 países africanos, enfocados en romance scams y sextortion. Identificaron a más de 1,400 víctimas con pérdidas cercanas a los 2.8 millones de dólares, y desmantelaron 81 redes criminales. En EE.UU., según reportes de la FTC y otros datos de 2025, las pérdidas por romance scams superaron los 600 millones de dólares en algunos conteos anuales, y siguen subiendo. Las víctimas más reportadas incluyen mujeres mayores solas (personas de 50+ años pierden más en promedio, con medianas de miles de dólares), y también miembros de la comunidad LGBTQ+, incluidas personas trans, que por discriminación o búsqueda de aceptación pueden ser más vulnerables emocionalmente.
No es que todo contacto en línea sea malo, pero hay patrones claros: evitan videollamadas reales, dan excusas para no conocerse en persona, aceleran la relación y terminan pidiendo plata o datos sensibles. En México, el Consejo Ciudadano y la Policía Cibernética reciben reportes constantes de estos casos, sobre todo en Facebook, Instagram y apps de citas.
Unos tips simples para ir con más calma:
Verifica fotos con búsqueda inversa (Google Images o TinEye).
Nunca mandes dinero, cripto, tarjetas de regalo o info bancaria a quien no conoces en persona.
Si algo se siente muy perfecto o apresurado, confía en esa sensación.
Si ya estás en duda, bloquea, reporta el perfil y habla con alguien de confianza o denuncia (en México: cibernetica.ssp.gob.mx o el Consejo Ciudadano).
El afecto real no viene con presiones ni pide tu cuenta. Merecemos conexiones honestas, y con un poquito de cuidado podemos seguir abriendo el corazón sin riesgos innecesarios.
Si has vivido algo parecido o quieres compartir (sin nombres si prefieres), el espacio está aquí. Nos cuidamos entre todas.
Un abrazo,
Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
(Con datos de Interpol 2025, FTC y reportes recientes hasta inicios de 2026. ¡Tu experiencia importa!)

Jara sigue! por que sigue !

Revocación en Oaxaca: cuando el ruido no viene del pueblo
Por Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.com.mx
La revocación de mandato es una figura democrática. En el papel, devuelve poder a la ciudadanía. En la práctica, no siempre nace del pueblo ni siempre le sirve.
En Oaxaca, el debate no puede darse sin memoria. Durante décadas, el poder político y económico se concentró en unas cuantas manos. Desde notarías, juzgados y oficinas públicas se legalizaron despojos, se blindaron privilegios y se empobreció a comunidades enteras bajo el amparo de la ley. Ese régimen tuvo nombre, apellidos y beneficios claros.
Hoy, frente a la revocación que se impulsa contra el actual gobernador, conviene mirar quiénes empujan con más fuerza, quiénes tienen prisa y quiénes cuentan con recursos para amplificar el enojo social. No todo descontento es falso, pero no todo descontento es espontáneo.
El malestar existe. Sería irresponsable negarlo. Pero también es cierto que los viejos grupos de poder saben financiar causas, ordenar inconformidades y presentarse como ciudadanos agraviados cuando lo que buscan es recuperar el control perdido. No defienden al pueblo; defienden lo suyo.
Que el gobierno actual continúe no es un aplauso ni una absolución. Es, en todo caso, una decisión preventiva frente al riesgo de que regresen quienes ya gobernaron y dejaron huella. No se trata de partidos ni de personas, sino de evitar la restauración de un modelo donde el rico siempre ganó y el pobre siempre perdió.
La revocación merece reflexión, no impulso.
Porque cuando el ruido es demasiado fuerte, conviene preguntarse si realmente viene de abajo… o si alguien más está moviendo los hilos.
Oaxaca no necesita repetir su historia para corregirla.
Necesita recordarla para no volver a caer.

De Angela a Diosa

Ángela Aguilar: La Nueva Selena Que No Pide Permiso…Dio piso
Por Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

A ver, haters de teclado y guardianes autoproclamados de la “mexicanidad”: cierren el hocico un rato y escuchen.
Ángela Aguilar, ciudadana estadounidense nacida en Los Ángeles, California, acaba de cantar en inglés “You’re No Good” de Linda Ronstadt en un especial de los Grammy por CBS. Y de inmediato salió la jauría: “pronuncia mal”, “se le nota el acento mexicano”, “traiciona sus raíces”, “mejor que se quede en el regional porque en inglés suena forzada”.
¿En serio? ¿Eso es lo que les arde?
Primero, un dato básico que parece que se les olvida a muchos: ser mexicano no es una obligación legal ni cultural para quien nace o crece en Estados Unidos, aunque tenga padres, abuelos o bisabuelos mexicanos. La mexicanidad no es un carnet que te quitan si hablas inglés con fluidez o si decides cantar en ese idioma. No es un dogma religioso. No es una cárcel.
Ángela es mexicoamericana. Punto. Como millones de chicanos, pochos, latinos de segunda, tercera o cuarta generación que crecieron hablando inglés en la escuela, viendo Netflix en inglés, trabajando en inglés, pero que en casa escuchan rancheras, comen pozole y cantan “Cielito Lindo” en las fiestas. No tienen que elegir bando. No tienen que demostrar pureza étnica ni lingüística para ser válidos.
Y segundo: Ángela habla inglés peeeeerfectoooo! Nativo. Fluido. Sin esfuerzo. Porque nació y se crió en un país bilingüe por obligación diaria. Los que critican su “pronunciación” al cantar son los mismos que no podrían pedir un café en Starbucks sin que les entiendan a medias…oooops!. No hables de acentos si tu inglés se reduce a “hello” y “good bye” con acento de telenovela .
Cuando canta en inglés, Ángela no está “intentando” hablar el idioma. Lo habla. Lo que hace es interpretar, dar estilo, poner voz y sentimiento a una canción. Y lo hizo con potencia, con actitud rockera, con un look que grita “ya no soy la niña de los vestidos charros”. Sonó como una estrella que domina los dos mundos.
Y ahí está lo que realmente les quema el alma a los haters: con una sola interpretación, Ángela se proyectó como la nueva Selena Quintanilla para el mercado anglo.
Selena no pidió permiso para cruzar. Cantó en español, cantó en inglés, llenó el Astrodome, ganó Grammys, y se convirtió en ícono precisamente porque era mexicoamericana sin complejos: tex-mex hasta el tuétano, orgullosa de sus raíces, pero sin pedirle perdón a nadie por hablar inglés perfecto y querer el mainstream estadounidense.
El público sajón no se traga los chismes de la vida privada.Ellos no ven UNIVISION ni TELEMUNDO No le importa si te casaste, te divorciaste, si te critican en TikTok mexicano o si te dicen “nepo baby”. Ellos valoran el talento, la presencia, la voz, el carisma. Compran boletos, hacen streaming, llenan estadios.
Ángela, con esa presentación, dijo sin decirlo: “Vengo por lo que es mío”. Los tacones de Selena estaban esperando a alguien que pudiera llenarlos: bilingüe, Hermosa , con voz poderosa, con linaje musical, pero sobre todo con hambre de escenario grande. Y ella los acaba de calzar.
Mi corazonada (y me la juego sin miedo a que me digan pretenciosa): Ángela se cansó. Se cansó del hate mexicano que la mide con vara de pureza revolucionaria, que la quiere encasillada eternamente en el regional mexicano como si fuera una muñeca del mexican groceries vitrina. Se cansó de que la ataquen por su vida personal, por sus declaraciones, por existir.
Y decidió: “Si en México me odian por ser yo, voy a conquistar el mercado que sí valora el talento sin tanto chisme barato”.
Que venga el debate. Que venga el hate. Que arda Troya.
Porque cada crítica absurda, cada meme de mala fe, cada “no pronuncia bien” solo la impulsará más alto. El odio mexicano la está convirtiendo, sin querer, de angela a Diosa Aguilar para el público anglo que no entiende de rencores provincianos.
Así que sigan, haters. Sigan gritando que “no es mexicana de verdad” o que “traiciona el español”. Mientras tanto, Ángela ya está del otro lado, caminando hacia el trono que Selena dejó vacante.
Y cuando llegue, va a brillar tan fuerte que ni con todo su veneno van a poder apagarla.
Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

A robar a su tierra

El Verdadero Saqueo: No Es el Extranjero, Son Nuestros Propios Gobernantes corruptos
Por Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

Se señala con el dedo al “imperialista extranjero” como el único responsable del empobrecimiento de nuestros países, conviene detenernos un momento y preguntar: ¿quién realmente invita al banquete? ¿Quién firma los contratos, aprueba las leyes a la medida y abre de par en par las puertas de nuestros recursos naturales y humanos?
El empresario extranjero rico no llega solo, con su maletín y su ambición. No!. Lo invitan. Lo reciben con alfombra roja. Lo sientan a la mesa los mismos gobernantes voraces, que luego, desde el balcón o el curul, gritan contra el “saqueo imperialista”. Y no solo lo invitan: lo protegen con leyes diseñadas para favorecer a los poderosos, con alivios fiscales millonarios, con concesiones eternas y con silencio ante los daños ambientales y sociales que dejan atrás.
Así funciona el mecanismo mercantil que nos han vendido como “progreso”: empresas multimillonarias extranjeras —sean estadounidenses, europeas, chinas o de donde sean— llegan a explotar petróleo, minerales, litio, agua, mano de obra barata… siempre con la complicidad activa de elites locales. Empresarios nacionales que se asocian, políticos que reciben sobornos o porcentajes, funcionarios que miran para otro lado. Todos juntos en la misma fotografía sonriente del “buen negocio”.
Y mientras tanto, al pueblo trabajador se le inculca un discurso simple, binario, fácil de digerir: “El culpable es el gringo”, “el chino”, “el español”. Se fomenta el rechazo al extranjero en general, incluso al migrante pobre que viene buscando lo mismo que nosotros : sobrevivir(GENTIFICACION ). Se genera odio, xenofobia disfrazada de patriotismo. Y en esa niebla de resentimiento, los verdaderos responsables quedan impunes: los gobernantes corruptos y sus socios locales que vendieron el país a pedazos.
Porque el extranjero no redacta las leyes que le benefician.No se aprueba él mismo las concesiones playas,agua,minas, por 99 años!. No se otorga él mismo la inmunidad ante demandas ambientales. Eso lo hacen nuestros congresos, nuestros presidentes, nuestros ministros.Y organizaciones ambientales de juniors nacionales. Ellos son los que facilitan el saqueo. Ellos son los principales responsables.
Hemos visto este guion repetirse una y otra vez: desde los escándalos de Odebrecht que involucraron a presidentes y partidos de todo signo político, hasta los contratos mineros firmados por gobiernos “progresistas” que terminaron beneficiando a las mismas multinacionales que criticaban en campaña. Incluso en la nueva fiebre del litio —ese mineral que nos venden como la salvación verde— se repite el patrón: gobiernos nacionales negociando con gigantes extranjeros, ofreciendo condiciones leoninas, mientras las comunidades afectadas y los trabajadores siguen en la pobreza.
Este discurso mal contado —el del odio ciego al extranjero— no es inocente. Es funcional. Desvía la mirada del pueblo hacia un enemigo externo, mientras los corruptos internos siguen enriqueciéndose. Divide a los pobres entre sí: el trabajador local contra el migrante, el latinoamericano contra el “invasor”. Y así, nunca se señala con nombre y apellido a quien realmente debe rendir cuentas.
Es hora de reflexionar con honestidad: el problema no es la inversión extranjera en sí misma. Puede haber inversión responsable, regulada, que beneficie al país. El problema es la corrupción interna que convierte esa inversión en saqueo. El problema son nuestros gobernantes que priorizan el beneficio de unos pocos sobre el bienestar de la mayoría.
No caigamos en la trampa del odio fácil. Dirijamos la indignación donde corresponde: hacia quienes nos gobiernan y nos traicionan desde adentro. Hacia quienes venden el país no por necesidad, sino por codicia.
Porque al final del día, los verdaderos enemigos no cruzan la frontera. Muchas veces, viven en palacio.
Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

La dama de hierro …viejo

La dama de hierro …..viejo, discursos de hojalata
Cuando el poder economiza
con la vida de los pobres

Por Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.com.mx

El gobierno que juró no mentir decidió administrar la verdad. El que prometió no traicionar eligió callar lo incómodo. Y el que se proclamó humanista apostó la vida de los más pobres sobre rieles viejos, vagones de museo y maquinaria ferroviaria reciclada.
El Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, vendido como símbolo de justicia social, progreso y dignidad para el sur-sureste, opera con material usado, fabricado entre los años cincuenta, sesenta, setenta y ochenta. No es metáfora. Son datos técnicos. Vagones Budd estadounidenses con más de medio siglo de edad. Locomotoras británicas retiradas del servicio regular en su país de origen. Equipos descartados allá, maquillados acá.
No fue un error.
No fue ignorancia.
Fue una decisión política.
¿En qué momento se decidió que los pobres podían viajar en cascajo?
Porque no estamos hablando de trenes turísticos ni de nostalgia ferroviaria. Estamos hablando de transporte de pasajeros, de personas que dependen del tren porque no tienen otra opción. Adultos mayores. Trabajadores. Familias enteras.
Los mismos “pobres” que llenan los discursos oficiales.
Los mismos que sirven de escudo moral.
Los mismos a los que se les pidió confianza.
¿Quién decidió que para ellos bastaba el fierro viejo?
¿Quién firmó que “rehabilitado” equivalía a seguro?
¿Quién concluyó que era mejor economizar que invertir en trenes nuevos?
Austeridad para el pueblo, propaganda para el poder
La compra de maquinaria usada fue presentada como eficiencia. En realidad fue austeridad selectiva: ahorro en seguridad, gasto en discurso.
Había prisa por inaugurar.
Había obsesión por cortar listones.
Había necesidad de mostrar resultados, aunque fueran frágiles.
Mientras tanto, el relato se repetía como dogma: “primero los pobres”.
Primero los pobres… pero en trenes de segunda mano.
Batear la bola de la responsabilidad y hacerse la “vistima”.Todo yo! todo yo!
Hoy, ante la tragedia, Claudia Sheinbaum batea «out, se hace la “vistima”. El manual del poder bajo la 4ta Transformación : negar la falla estructural, simular agravio y enojarse y callar a quien pregunta.
En la «las mañasnegras» no hubo autocrítica ni explicación técnica. Hubo «vistimización». Hubo molestia.El viejo recurso de presentarse como atacada, cuando lo que se exige es rendición de cuentas claras
No se especularon posibles responsables.
No se asumieron decisiones.
No se explicó por qué se eligió material obsoleto para obras de pasajeros.
Humanismo de palabra?, negligencia de Estado?
En cualquier país serio, operar trenes usados para pasajeros obliga a auditorías públicas, dictámenes independientes y transparencia total. Aquí bastó una narrativa épica y el llamado a no “politizar” la tragedia.
Pero esto ya es político, porque la política decidió ahorrar donde no debía.
La tragedia no es solo el accidente.
La tragedia es normalizar el riesgo.
La tragedia es llamar justicia social a lo barato.
La tragedia es un gobierno que se indigna más por la crítica que por las víctimas.
Conclusión
El Tren Interoceánico no descarriló solo sobre rieles viejos.
Descarriló sobre un discurso que prometió cuidar a los pobres y terminó exponiéndolos.
Mientras el poder siga bateando responsabilidades y haciéndose la “vistima”, el siguiente accidente no será sorpresa: será consecuencia.
El fierro viejo se recicla.
La vida humana, no.

Tren…

¡Basta ya de evasivas! El descarrilamiento del Tren Interoceánico: una tragedia evitable que clama responsabilidad gubernamental

Por Alexa Capote, Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.com.mx
29 de diciembre de 2025

México despierta otra vez con el luto de los más humildes. Trece vidas mexicanas, en su mayoría de gente pobre del Istmo de Tehuantepec, se apagaron en el descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca. Noventa y ocho heridos, familias destrozadas, comunidades zapotecas en shock. Este no es un «lamentable accidente» aislado, como pretenden pintarlo desde Palacio Nacional. Es el resultado de negligencias acumuladas en un proyecto insignia del gobierno, operado por la Secretaría de Marina, y que lleva el sello de la Cuarta Transformación.
Lo honesto, lo justo y lo humano de un buen gobierno es aceptar públicamente su culpa cuando algo falla bajo su responsabilidad directa. No esconderse detrás de condolencias protocolarias ni de despliegues de gabinete que parecen más foto oportunista que compromiso real. La doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, debe salir al frente y reconocer: este tren es responsabilidad del Estado mexicano. Punto. Y si hubo fallas en mantenimiento, vigilancia o protocolos de seguridad —como parece indicar la inspección previa que «no reportó novedad»—, entonces hay culpables que deben ir a la cárcel, sean quienes sean, vengan de donde vengan, incluso si son funcionarios del propio gobierno.
Esto es más grave que la Guardería ABC en Hermosillo durante el sexenio de Felipe Calderón, donde 49 niños perdieron la vida por negligencia criminal en un sistema nepótico subrogado. Allá hubo impunidad escandalosa,protecciónismo familiar,pero aquí estamos ante un proyecto federal directo, con inversión millonaria y promesas de desarrollo para el sur pobre. ¿Va a levantar las mismas sospechas y acusaciones contra el Estado? ¿O peor, porque ahora se supone que «primero los pobres»?
¿Fue un atentado terrorista, como un coche bomba kamikaze para mostrar fuerza y presión? ¿Un sabotaje de la oposición para desprestigiar el «proyecto de Nación»? No lo sabemos aún, y la investigación debe ser transparente y exhaustiva. Pero lo más probable —y lo más doloroso— es que sea un desafortunado accidente que NO tenía que haber pasado si se hubieran seguido los protocolos de mantenimiento, vigilancia y prevención. Un tren que transportaba 250 pasajeros, muchos de ellos humildes trabajadores y familias del Istmo, no puede descarrilarse así nomás.
La principal responsabilidad de este horrible hecho recae en el gobierno de la doctora Sheinbaum. ¿Lo va a tomar como tal? ¿Va a comprometerse a llegar hasta las últimas consecuencias, investigar sin cortapisas,incluyendo la intervención de organizaciónes internacionales que vigilan fallas de malos gobiernos .Y llevar a los responsables a la cárcel? ¿O va a lavarse las manos y secarse con la toalla manchada, apestosa y sucia que le dejaron los sexenios pasados, echando la culpa a «herencias malditas» mientras el pueblo sigue pagando con sangre?
Señora Presidenta: su supuesta aprobación del 80% no es un cheque en blanco para evadir responsabilidades? O al contrario, es una exigencia mayor de honestidad y justicia. El pueblo que la apoya no quiere discursos vacíos; quiere hechos. Quiere que no se repitan tragedias como esta, que golpean siempre a los más pobres.
Justicia plena para las víctimas del Tren Interoceánico. No más excusas. No más impunidad disfrazada de «transformación».
Alexa Capote
Periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.com.mx

Mierda en el palito

La caca en el palito
Por Alexa Capote
Mi tía lo decía más fuerte:
“La mierda en un palito que hay que tratarla con cuidado… no porque valga, sino porque cualquier cosita la tira.”
Durante años aprendí que hablaba de otros.
Con el tiempo entendí que hablaba de mí.
Y hoy sospecho que también hablaba de nosotros como un todo…
El mexicano que sí puede ofender, pero no ser ofendido
En México existe una contradicción profundamente arraigada:
nos burlamos de todo —del acento, del color de piel, del origen, del cuerpo, de la pobreza—,
pero no toleramos que alguien externo nos critique, ni siquiera en broma.
Podemos hacer memes crueles, chistes clasistas y sarcasmo brutal entre nosotros,
pero basta que alguien diga “no me gusta la comida mexicana”
o “el pan aquí está mal hecho”
para que se active la furia identitaria.
No se debate.
No se argumenta.
Se cancela.
Cancelamos porque no sabemos encajar la crítica
El caso se repite como patrón:
Tiziano Ferro, por un comentario torpe y viejo, convertido en enemigo público durante años.
Yaritzha y su Esencia, jóvenes artistas destrozados por expresar incomodidad cultural fuera de su contexto.Carreras artísticas a la basura.
Un panadero francés, experto en su oficio, linchado mediáticamente por señalar fallas técnicas en el pan mexicano.
¿Eran comentarios acertados? Algunos no.
¿Eran comentarios groseros? Algunos sí.
¿Justificaban la lapidación simbólica y el exterminio de carreras? No.
La reacción fué desproporcionada porque no defendemos lo que somos,
defendemos la fantasía de lo que creemos ser.
¿Somos supremacistas?
La pregunta incomoda, pero hay que hacerla.
El supremacista auténtico no se ofende: desprecia y sigue.
El mexicano promedio, en cambio, arde, hace escándalo, exige disculpas, castigos, silencio.
Eso no es superioridad.
Es fragilidad identitaria.
Exigimos respeto absoluto, pero no lo practicamos.
Reclamamos orgullo nacional, pero no admitimos revisión.
Confundimos dignidad con intocabilidad.
Eso —aunque duela— se parece mucho a la metáfora de mi tía.
La caca en el palito llamada “orgullo nacional”
No es de odiar a México.
Se trata de dejar de tratarlo como una reliquia que se rompe si alguien la toca.
Cuando cualquier opinión mueve el palito,
cuando toda crítica es vivida como traición,
cuando toda burla externa se responde con linchamiento,
no estamos mostrando fuerza,
estamos mostrando miedo a que se caiga el montaje.
Autocrítica: yo también fui eso
Fui soberbio
Fui burlon.
Fui crítica sin misericordia.
Pero cuidado con que alguien se meta conmigo o mi pais :
arde Troya.
Días de drama.
Victimismo.
Escándalo en redes .Linchamiento en grupo
No es carácter.
Es inseguridad.
Dejar de ser “caca en el palito” no fue aprender a ofender menos,
fue aprender a no derrumbarme cuando me cuestionaban.
Moraleja incómoda (porque México la necesita)
Un país que no tolera la crítica no se ama: se protege mal.
Una identidad que se cae con una opinión no está bien plantada.
Y un orgullo que necesita censura no es orgullo, es miedo.
Tal vez el verdadero respeto a México empiece cuando podamos decir: —Aquí fallamos.
—Esto no nos salió bien.
—No todo lo nuestro es sagrado ni perfecto.
Porque el día que dejemos de caminar con cuidado alrededor del palito,
quizá descubramos que ya no había nada que sostener.
Alexa Capote periodista Transexual
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

Abrazando Malas hierbas

Las malas hierbas que no molesta,solo abraza la 4ta Transformación
Por Alexa Capote Periodista Transexual elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com

En Kenia, dos adolescentes belgas de 19 años terminaron frente a un juez por recolectar hormigas reina, un acto que en otros tiempos sería mera curiosidad juvenil y que ahora se castiga como si amenazara «la biodiversidad global»
Aquí en México( el gobierno de la transformación), las autoridades no se quedan atrás: decomisos triunfales de orégano, laurel y hierbas silvestres, como si el verdadero enemigo del pueblo fueran los condimentos que dan sabor al pan del mexicano .
Qué sigue en esta cruzada regulatoria tan bien intencionada? ¿Prohibir  chapulines y chicatanas de Oaxaca?insectos que han salvado de la desnutrición a generaciones enteras y que ahora cotizan en restaurantes de lujo? ¿O en Michoacán, ponerle sello sanitario a los jumiles – chinches de monte –, a los gusanos de maguey,  chinicuiles rojos, a los quelites, nopales, tunas, capulines, tejocotes, hongos silvestres, semillas y hasta los pequeños roedores o reptiles que las familias pobres han cazado y recolectado desde la época prehispánica para no morirse de hambre?
Y ya que estamos, ¿por qué no regular también el copal y el incienso que los indígenas recolectan con tanto esfuerzo en los cerros? Ese mismo que queman en ceremonias ancestrales y ritos de cambio de bastón de mando?que en gesto de devoción popular, también le ofrecen a Claudia Sheinbaum en sus visitas a comunidades?¿Terminará la Cuarta Transformación penalizando hasta el humo de las ofrendas, exigiendo permiso ambiental para cada resina sagrada?
Mientras tanto, la periodista Denise Dresser alza la voz para denunciar lo que sí merece toda la atención del Estado: el dramático incremento en desapariciones de adolescentes y jóvenes, con récords históricos en 2024 y un ritmo que supera las 40 casos diarios, la mayoría menores de entre 12 y  20 años devorados por la impunidad.
Las verdaderas malas hierbas que el gobierno debería arrancar de raíz,desterrar –esas que envenenan y enredan como hiedra maldita lo más hermoso y  preciado de nuestro México, su juventud– no son ni el orégano, ni los jumiles, ni el copal . Son otras, mucho más tóxicas a las que el gobierno abraza . Pero parece que es más fácil perseguir lo que alimenta y cura a los pobres que enfrentar lo que los destruye. Qué transformación tan curiosa, ¿Ño?

Tapar un hoyo para no caer en el

El asesinato de John Torneo: la verdad que no quieren que digas en voz alta
Por Alexa Capote
elkuadernozdekomunikazion.wordpress.com
Un enfermero jubilado de 67 años profesión tipica en la comunidad gay— abre la puerta de su casa a un chico blanco americano, 19 años, guapísimo, cara y cuerpo de modelo de Abercrombie & Fitch, de esos que aparecen en los catálogos con la piel bronceada y la mirada perdida. Lo recoge, lo mete en su casa, lo mantiene. Meses después lo bota porque no pone un centavo y vive como rey,sin siquiera lavar un calcetin. El muchacho regresa de noche, entra por la ventana y mata al hombre con tanta saña y odio que rebasa cualquier guión sádico sanguinario .
Y la versión oficial, bendecida por el sheriff republicano y repetida como loro por los medios locales: “fue por la renta”. Nada más?
¿En serio?
Ese odio no lo genera un papelito de desalojo. Ese odio lo genera alguien que se sintió botado, humillado, rechazado en algo mucho más hondo que el dinero. Pero ni una sola línea oficial se atreve a rozar la posibilidad de que entre el viejo y el chico hubiera algo más que caridad cristiana. Ni media palabra. Como si pronunciar “gay” fuera a hacer explotar el estado entero o a darle munición gratis a los que critican tan dura y despiadadamente las políticas del gobierno Trumpista contra lo “woke”.
Tampoco se menciona —claro que no— que Florida sigue inundada de pastillas y cristal que entran por todos lados aunque juren que el muro anticarteles mar y tierra ya lo está frenando . Miles de chicos blancos, hermosísimos, idénticos a este Julian Treviño, terminan enganchados, consumiendo todos los días, viviendo de favor con quien les pague la dosis a cambio de «compañía»… hasta que un día la «compañía» dice “se acabó” y el infierno estalla.
Pero eso no se puede decir. Mejor vender el crimen como una lección barata de “no confíes en extraños”. Así nadie pregunta por la soledad de ciertos hombres mayores, nadie pregunta por los chicos con futuros rotos que la droga convierte en suicidas o asesinos, y sobre todo nadie puede usar este cadáver para recordarle al gobierno que su guerra cultural a veces termina tapando las fallas de los suyos.
Al pueblo americano que votó por Trump, que confió ciegamente, que entregó su voto con la esperanza de mano dura y verdad sin adornos, no se le miente. No se le engaña. No se le gana jugando sucio y escondiendo lo que incomoda. Porque cuando se ocultan estas cosas para “proteger la imagen”, el que pierde no es el otro bando: pierde el pueblo que creyó que esta vez sí le iban a hablar claro y a proteger.
Y los muertos, mientras tanto, se quedan sin que nadie diga la verdad completa.

Alexa Capote Periodista Transexual
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